domingo 22 de agosto de 2010

EL EXTRAÑO TESTIGO



EL EXTRAÑO TESTIGO



Solo en esta noche cálida y oscura, el ambiente alrededor me incómoda, necesito encontrar todas las respuestas a estos extraños sueños.

Es como una sensación subconsciente, una relajada vivencia inconsciente, como si fuera una placentera pesadilla que sólo quiero volver a soñar y repetir una y otra vez.

Cada vez que cierro mis ojos, se desenmascara una nueva sorpresa, otro misterio esperando ser revelado; capítulos de mi vida sin terminar, ocultos tras mis párpados cansados.

Mientras dormía escuchaba sus gritos sin saber desde donde venían, le disparaba a la puerta y me transportaba a otro distante lugar.

En ese lugar conocí a un anciano que estaba solo, oculto en la oscuridad, sentado en una silla con sus manos entrelazadas, pero me pareció confiable; me acerque a hablarle y antes de abrir mi boca me dijo:

—¿Sabes que una mujer fue asesinada aquí?..., Esto pasó hace muchos años, ella era muy joven; sólo algunos recordamos como era y lo que realmente le pasó...

Con asombro me acerqué más y me dispuse a escuchar su relato atentamente:

—Fue una doble tragedia; una joven mujer fue fríamente asesinada, el eco de un disparo perdido encontraba su punto final en su pecho. El asesino también moría..., evidentemente suicidio dijeron. Un testigo escuchó los aterradores sucesos y corrió a ver lo sucedido, encontró a la mujer muerta, tirada en el pasto húmedo de la madrugada. Al costado estaba el hombre de rodillas mirándola, con el arma en su mano; nervioso y temblando, llevó rápidamente el cañón a su cabeza y antes que el testigo lo detuviera, tiró del gatillo cayendo sobre la mujer. El testigo corrió por ayuda, fue un horrible drama pasional.

Pero algo en su relato no me convenció del todo, parecía una grabación repetitiva y sin sentido, cada detalle estaba contado de memoria, tal vez lo había contado muchas veces.

Giré mi cabeza y en segundos vi una silueta oscura aparecer tras de mí, al volver la vista hacia el frente, el anciano ya no estaba. Giré mi cabeza nuevamente y me incorporé sin poder comprender lo que me había relatado.

Nada concordaba con lo que personalmente sabía de los hechos, nada dijo de la carta de suicidio que fue encontrada en el bolsillo de él y los detalles de la posición de los cuerpos no estaban bien narrados ¿Por qué el testigo desapareció y nadie supo nunca quien realmente fue? Sin embargo,  todos conocían los hechos con lujo de detalles narrados por él.

Nada tiene sentido en este trágico final pasional, algo parece extraviado y aquí estoy ahora dentro de la casa de ella, siguiendo rumores; reviviendo lo sucedido esa noche.

Perseguí muchas pistas sospechosas, pero estando aquí esta noche, sé que sabré lo que ha acontecido; este sueño me ha sumergido en un mundo de recuerdos, tanto que se siente demasiado real.

Esta casa ha cobrado vida, las luces iluminan mis pasos mientras abro la puerta, camino a través del pasillo hasta la habitación donde dormía ella. Sus recuerdos permanecen aquí y un viento frío recorre mi espalda, mi piel siente las corrientes de la ansiedad; de manera muy extraña todas las murallas desaparecen y vuelvo a escuchar el grito desesperado de la mujer.

Viene de muy cerca y me doy vuelta para encontrarme con ella cara a cara, la veo tomar un objeto cercano a ella y me lo arroja con fuerza. Comienza a correr por el cuarto lanzándome cosas, intento detenerla, la empujo a la cama y sostengo sus manos mientras su agitada respiración se tranquiliza, hace una pausa casi llorando me dice:

—Él lo sabe todo..., siempre lo ha sabido.

No alcancé a responder sus palabras cuando sin darme cuenta se soltó de mis manos y salió corriendo de la casa.

No podía entender nada, sólo sé que se vuelve cada vez más y más real, la vida es muy corta, el "aquí" y el "ahora", cobran fuerzas infinitas, pensamientos extraños me invaden y mi aliento se vuelve cada vez más denso.

Me apresuré a seguirla pero perdí su rastro en el húmedo jardín, una voz lejana, sumergida en mi mente, me invitaba a despertar diciendo:

—Verás una fuerte luz, sigue esa luz y entrarás por una puerta, una vez dentro despertarás cuando cuente desde cinco y diga tu nombre, despertarás suavemente y sentirás paz, abrirás los ojos y recordarás todo lo que has visto en este viaje a tu pasado, regresarás al presente en paz... Cinco... Estás relajado...

Pero antes de entrar por esa puerta, la vi cruzar el patio hacia el jardín, ellos iban juntos; los seguí sin que me vieran. Llegaron al borde de la cerca tomados de la mano y se miraban a los ojos fijamente. Ella se sorprendió al verme y comenzó a gritar desesperadamente, no podía oír lo que me decía, mientras él hacia gestos con sus manos levantadas; yo no comprendía de que se trataba todo este alboroto.

—Cuatro... Debes acercarte a la luz...

Extendí mi mano para sujetarla y vi en ella un arma, la sorpresa me invadió; hasta donde recordaba yo no traía nada en mis manos. Sin darme cuenta un tiro salió atravesando el pecho de ella mientras gritaba, un silencio aterrador inundó el lugar tras el disparo, nadie se esperaba esto.

—Tres... La luz se hace cada vez más intensa...

Él la sujetó por la cintura para que no cayera al suelo, pero un segundo tiro salió desde el arma directo a su cabeza y ambos caían al suelo...

—¿Qué hice? ¡Oh, Dios! ¿Qué hice?

Corrí hasta ellos desesperado e incrédulo aún por lo sucedido, llevé mis manos a mi bolsillo para sacar el pañuelo que siempre llevo en él, pero sólo encontré un papel doblado. Entonces comprendí todo el misterio oculto en mis recuerdos, el testigo soy yo y el asesino también.

—Dos... Entra por la puerta de regreso a casa...

Después de seguirlos y darle muerte a ambos, ubiqué los cuerpos de manera que pareciera que sólo ellos estuvieron allí. Coloqué el arma en la mano de él y la nota suicida cuidadosamente en su bolsillo; me arrodillé frente a ella y me despedí con un beso, mientras mis manos se teñían con su sangre, luego me levanté y escapé del lugar.

—Uno... Tu viaje ha llegado a su fin...

Regresé a la casa de ella y dejé todo en orden, me llevé todo indicio de que hubiera estado allí, volví rápidamente a mi patrulla y escuché el llamado policial de un tiroteo en mi ruta.

Respondí a la llamada fingiendo estar cerca del lugar de los hechos, esperé unos minutos y al volver al lugar, ya era el segundo oficial en llegar a la escena, ahora está todo claro, todo este tiempo luchando con estos extraños sueños y ahora este secreto revelado quedará en mi conciencia pero atrapado tras mis labios...

—¡Despierta Sebastián!...


“Esta intriga está inspirada en el disco de Dream Theater: Scenes from a memory”

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..°¤¤°.¸¸.¤´¯`» Freddy
D. Astorga «´¯`¤.¸¸.°¤¤°



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